El autor explica por qué los embriones híbridos deben llamarse embriones somáticos aloplásmicos. Además, los reprueba éticamente y cuestiona su validez científica, dados sus efectos impredecibles.
Con el descubrimiento de las células pluripotenciales inducidas (iPS) se ha dado un giro a los avances en terapia celular, ya que se está investigando con un material de gran flexibilidad y disponibilidad que no plantea los problemas éticos que surgen con las embrionarias.
La capitana de la fast-food McDonald's, es pro-gay. Cómo se financia la reingeniería social anticristiana. “Reconocer jurídicamente el término orientación sexual a la larga trae problemas”. Las empresas “gay friendly”.
Una perspectiva ética sobre la reprogramación celular para obtener células madre
Los recientes descubrimientos del japonés Shinya Yamanaka1,2 y el estadounidense James Thomson3 han causado sensación en el mundo de la ciencia y menos en la sociedad. Quizás porque las revelaciones de la «reprogramación genética» de las células adultas dejan fuera de combate el modelo de obtención de células madre basado en la experimentación con embriones humanos y en la clonación terapéutica. El significado biológico y ético de estos descubrimientos es explicado por Manuel de Santiago en un artículo publicado en Nueva Revista (nº 116, abril 2008) que reproducimos en parte.