La reprogramación celular, técnica por la que células adultas pasan a ser células madre pluripotenciales con ayuda de un cóctel de genes, ha conseguido reducir los síntomas de la enfermedad de Parkinson en un experimento con ratones. Según un trabajo que se publica hoy en PNAS, la técnica podría convertirse en parte del tratamiento de esta alteración.
El Supremo Tribunal Federal no llegó a una decisión ayer sobre si autoriza o no los polémicos experimentos con células madre obtenidas de embriones humanos. Pese a contar con el apoyo del Presidente Lula da Silva, las investigaciones han sido cuestionadas por científicos y líderes religiosos debido a que suponen la destrucción de seres humanos en su estado más indefenso.
El primero fue el corazón, pero ya se han obtenido en laboratorio hígado, riñones, páncreas y pulmón, eliminando las células del órgano, manteniendo su estructura y reinfundiendo células madre propias del órgano. Lo ha hecho el equipo de Doris Taylor, de la Universidad de Minnesota, que ha explicado a diario médico el desarrollo del proceso.
La reprogramación celular, la técnica que sortea la utilización de embriones en medicina regenerativa, empieza a dar sus frutos. Transformar una muestra de piel en una valiosa célula que puede convertirse en casi cualquier tejido, como si fuera embrionaria, ya no es sólo una promesa.
El equipo de investigadores de la Universidad de Kioto dirigido por Shinya Yamanaka, que la semana pasada anunció en la revista «Cell» el desarrollo, a partir de piel humana, de cultivos de células madre adultas reprogramadas capaces de comportarse con las propiedades de las embrionarias, publicó ayer en «Nature» un avance que perfecciona su técnica.