Estos últimos días ha aumentado el número de denuncias de centros de interrupción del embarazo, porque en su actividad no cumplen los requisitos que marca la ley para que un aborto no esté penalizado. Hemos visto imágenes sangrantes –en su más estricto sentido- de los resultados de la actividad de estas instituciones, que, sin duda despiertan nuestra conciencia acerca de la conveniencia de mantener estas leyes.
La noticia de la detención de los principales responsables de cuatro clínicas abortistas catalanas supone un punto de inflexión en el tratamiento social del aborto.
La reprogramación celular, la técnica que sortea la utilización de embriones en medicina regenerativa, empieza a dar sus frutos. Transformar una muestra de piel en una valiosa célula que puede convertirse en casi cualquier tejido, como si fuera embrionaria, ya no es sólo una promesa.
El equipo de investigadores de la Universidad de Kioto dirigido por Shinya Yamanaka, que la semana pasada anunció en la revista «Cell» el desarrollo, a partir de piel humana, de cultivos de células madre adultas reprogramadas capaces de comportarse con las propiedades de las embrionarias, publicó ayer en «Nature» un avance que perfecciona su técnica.