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| Sapere aude, Acerca del "derecho al aborto" |
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Written by Francisco José Ramiro García martes, 22 enero 2008 |
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Se ha deslizado, como quien no quiere la cosa, la expresión "derecho al aborto", desde la cual se hace muy difícil debatir acerca de la despenalización o la legitimización del aborto mediante leyes. Lo que hay que debatir es precisamente la verdad, o la consistencia, de ese supuesto derecho.
“Atrévete a pensar”, o, “ten el valor de usar tu propia razón” son traducciones del latín sapere aude, que constituye uno de los logros del pensamiento de la Ilustración. Divulgado por Kant ("¿Qué es la Ilustración?"), original de Horacio (Epístola II del "Epistularum liber primus"), forma parte esencial de nuestra cultura occidental. A esta exigencia de razonar, se oponen algunas corrientes también presentes en nuestra cultura. En primer lugar el sentimentalismo como motor de la acción. No se trata de que los sentimientos no participen en las decisiones, sino que se pretende decidir apoyándose en lo sentido, y no en lo pensado o razonado. Parecería que el pensamiento mata la espontaneidad de la libertad que se mueve por razones. En segundo lugar, el voluntarismo –obrar porque sí, sin ninguna razón que explique la elección-, constituye la raíz de muchos comportamientos fanáticos que se venden como normales en nuestro tiempo. Un último grupo viene producido por el gregarismo el que fácilmente podemos caer. Cuando falta pensamiento propio se tiene la tendencia a usar el de los demás. Lo “políticamente correcto”, lo “ha dicho la televisión”, o “es lo que dice todo el mundo”, son manifestaciones de esta actitud. Alguno líderes sociales pueden preferir este tipo de grupos, porque son manipulables y de ahí el interés en hacer campañas que buscan el impacto, no el razonamiento, o el convencimiento. “Atrévete a pensar”. Apliquemos esta máxima a una afirmación que estamos escuchando: el derecho al aborto. La enunciación de este derecho no ha surgido de la propia sociedad, que lo único que aprobó fue la despenalización -lo cual es muy distinto- , sino por la propaganda de unos grupos ideológicos que pretenden imponerlo. Por compasión se puede no castigar, pero eso es muy distinto a reconocer como bien, o como derecho, lo que solo puede ser despenalizable. Suponiendo que exista ese derecho, querría enfrentarlo a dos casos: una mujer joven embarazada pierde a su marido que poseía una importante riqueza, ¿puede ser bueno que aborte al niño para hacerse con toda la herencia? Otro caso: si en un accidente, que sufre una mujer embarazada, ésta pierde al niño, se dice que se ha cometido un homicidio involuntario; pero si es ella la que decide interrumpir el embarazo, esto es perfectamente admisible, ¿no es sorprendente que parezca que la calificación de homicidio o de ser algo bueno dependa sólo de la aquiescencia de la madre como si la existencia del niño fuese algo sin valor? No basta decir que existe un derecho, es necesario explicar su fundamento. A mi entender la argumentación que se da sobre el supuesto derecho a abortar puede ser triple.
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| Last Updated ( miércoles, 23 enero 2008 ) | |
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