INDICE
- ÁMBITO DE APLICACIÓN
- LA ENFERMERA Y LAS PERSONAS
- VALORES Y PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
- RELACIÓN ASISTENCIAL
- COMUNICACIÓN, INFORMACIÓN Y CONSENTIMIENTO INFORMADO
- CONFIDENCIALIDAD Y SECRETO PROFESIONAL
- HISTORIA CLINICA
3. LA ENFERMERA Y LA PRÁCTICA
- CUIDADOS AL INICIO DE LA VIDA: SEXUALIDAD Y REPRODUCCIÓN
- ATENCION A LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA
- ATENCIÓN A LA PERSONA CON DISCAPACIDAD
- ATENCIÓN A LA PERSONA CON PROBLEMAS DE SALUD MENTAL
- ATENCIÓN A LA PERSONA EN SITUACIÓN DE CRONICIDAD
- ATENCIÓN A LA PERSONA EN PROCESO DE ENVEJECIMIENTO
- CUIDADOS AL FINAL DE LA VIDA
- DONACIÓN Y TRASPLANTE DE ÓRGANOS Y TEJIDOS
- OBJECIÓN DE CONCIENCIA
4. LA ENFERMERA Y LA PROFESIÓN
- INVESTIGACIÓN Y CUIDADOS BASADOS EN LA EVIDENCIA
- TOMA DE DECISIONES Y RESPONSABILIDAD
- SEGURIDAD DEL PACIENTE
PREÁMBULO
• La deontología es una rama de la ética aplicada que establece los deberes que deben cumplir los profesionales en su ejercicio para promover la excelencia pro-fesional, los cuales quedan recogidos en códigos deontológicos. El código deontológico es un elemento esencial para la autorregulación de la profesión, que debe construirse desde la bioética, en combinación con las leyes, reglamentos y normas profesionales que rigen la práctica de la enfermería, a fin de mantener la confianza social mediante la transparencia, la corrección de errores y la adecuada gestión de los conflictos.
El código deontológico contiene los compromisos éticos de las enfermeras’, y constituye una declaración de los valores, responsabilidades protesionares y competencias que gula la practica ética en sus distintos roles y ámbitos de ejercicio.
Se basa, por tanto, en los valores intrínsecos de la profesión, entre ellos: el cui-dado, la veracidad, la competencia, la autonomía, la solidaridad, la justicia y la compașión, que encuentran su fundamento en el respeto a la dignidad de la persona y a los derechos humanos, estableciendo principios éticos y normas de conducta que promuevan la imparcialidad, la justicia, la equidad y el bienestar social.
Enuncia asimismo los derechos de las personas atendidas y los deberes de las en-fermeras, garantizando una atención basada en la evidencia científica y en cuidados de calidad, y favoreciendo la excelencia profesional en todo momento y lugar.
También determina responsabilidades en relación con la formación continua, la investigación y el desarrollo del conocimiento científico, promoviendo el beneficio del interés público y la educación ética en todos los niveles. Por último, debido al envejecimiento poblacional, los avances en el cuidado y la creciente complejidad de las necesidades de salud, la enfermera desempeña un papel clave en la atención a la cronicidad, el manejo de enfermedades, la prevención precoz de la fragilidad, el acompañamiento, la relación de ayuda y la mejora de la calidad de vida.
El Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) adoptó por primera vez un código internacional de ética y deontología en 1953, que fue revisado por última vez en 2021. En España, el Consejo General de Colegios Oficiales de Enfermería (CGE) creó el primer código deontológico de la enfermera en 1989; desde entonces úni-
camente se ha llevado a cabo una modificación de formato en 1998. Por ello, se ha considerado necesario actualizarlo de modo que refleje adecuadamente los cambios que se han producido en la profesión y dé respuesta a las nuevas demandas sociales y los avances en los cuidados.
El presente código se inspira en los cuatro elementos principales que, conforme a la regulación del CIE, ofrecen un marco para una práctica ética: la enfermera y las personas que requieren cuidados o servicios; la enfermera y la práctica; la enfermera y la profesión; y la enfermera y la salud global. La identidad profesional de las enfermeras se basa en el conocimiento científico y el cuidado de la persona, la comunidad y el entorno. Este enfoque asegura que cada enfermera disponga del marco referencial para la toma de decisiones éticas y responsables en todas sus facetas profesionales.
En esta nueva versión del código se han introducido nuevos capítulos, como los relativos a la relación clínica, cuestiones genéticas, reproducción asistida, atención obstétrica, atención a la adolescencia, sexualidad y reproducción, cuidados al final dela vida, trasplante de órganos, seguridad del paciente, la docencia y el rol del estudiantado, competencias digitales, cooperación, peritaje y salud global.
Estos capítulos reflejan el desarrollo de la enfermería en las últimas décadas, y se ha creído necesario regular en el ámbito deontológico.
En la elaboración del presente código se ha considerado fundamental la participación de toda la profesión. Para ello se ha partido de los trabajos realizados por la Comisión Deontológica Nacional de Enfermería del CGE y se ha implicado a los Colegios provinciales, los Consejos Autonómicos y sus respectivas comisiones deontológicas, a fin de incorporar y debatir las aportaciones y propuestas que estos órganos, así como de los colegiados y las colegiadas y de la ciudadanía.
En su redacción final se han tenido en cuenta los criterios establecidos por los mencionados órganos y grupos de trabajo, y el texto ha sido aprobado por la Asamblea General del CGE, lo que refuerza su validez y relevancia.
El objetivo es garantizar una práctica ética enfermera responsable, eficaz, eficiente y efectiva, orientada al cuidado digno de las personas, con el propósito de alcanzar la excelencia en el ejercicio profesional.
Este código, de carácter dinámico, será revisado cada cinco años por la Comisión Deontológica Nacional de Enfermería del CGE. A tal fin, la citada Comisión elaborará un informe de seguimiento del principio de proporcionalidad, el cual se ha sometido a los órganos competentes del Consejo General para las modificaciones que, en su caso, sea necesario incorporar el texto del código ético y ontológico y su aplicación






