Los avances recientes en biotecnología han generado una intensa ola de debates éticos al prometer soluciones radicales para la infertilidad y la escasez de órganos, al mismo tiempo que ponen en tela de juicio nuestra comprensión fundamental de lo que constituye un ser humano.
Aunque el éxito de las investigaciones que se están llevando a cabo esté lejos de esta asegurado, parece interesante plantearse ya la eticidad del objetivo y los medios que se proponen para su realización.
Tres áreas principales de desarrollo científico ilustran esta controversia:
La controversia de los Bodyoids, cuerpos sintéticos o modelos biológicos.
Existe una enorme escasez de órganos para trasplantes, con más de 100,000 personas en listas de espera en Estados Unidos, y 17 muertes diarias. Científicos y empresas están explorando soluciones innovadoras, pero éticamente complejas.
Renewal Bio es una compañía biotecnológica con sede en Israel. Renewal Bio tiene como objetivo utilizar tecnología avanzada de células madre para cultivar cuerpos humanos sintéticos (bodyoids) sin sistema nervioso central, con el propósito de obtener órganos, tejidos y avanzar en investigación biomédica. Algunos expertos sugieren que los avances biotecnológicos pronto podrían permitir la creación de «bodyoids».
Sin embargo esta tecnología debería contar también con el desarrollo del útero artificial que permitiera el desarrollo de los embriones y que todavía no se ha conseguido. EEUU, España, China y Japón, otros países como Australia, Países Bajos y Singapur trabajan en esta tecnología,
Desde el punto de vista científico y ético se afirma:
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No son el resultado de una fecundación sexual ni de un desarrollo embrionario completo.
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No poseen conciencia, sensibilidad ni ninguna función mental, pues su desarrollo cerebral está deliberadamente inhibido.
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Se consideran «cuerpos sintéticos» o «modelos biológicos» y no personas, porque carecen de las propiedades esenciales asociadas al individuo humano, especialmente la capacidad de tener experiencias, relaciones o historia individual.
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No se les concede el estatus ontológico ni moral de ser humano y no les corresponden derechos humanos.
Sin embargo, su existencia plantea dilemas porque se parecen aparentemente al cuerpo humano y podrían alterar la percepción social sobre el valor y la dignidad de las personas con discapacidades cognitivas.
- Su origen en la manipulación mediante técnicas de reproducción asistida no parece que tenga que ver directamente con la consideración o no de seres humanos. De hecho estas técnicas se utilizan habitualmente para la obtención de individuos que nadie niega que sean humanos.
- La afirmación de ausencia de conciencia, funciones mentales, sensibilidad, establecimiento de relaciones, etc. como argumentación contra la consideración de individuos humanos es una argumentación que se aplica aquí en el mismo modo que algunos la aplican a los primeros estadios del embrión, del feto o incluso del menor que carece de razón, así como del adulto que por enfermedad pierde el uso de la capacidad mental,
Evidentemente si se niega el estatuto del ser humano en estos casos, por lo mismo se le niega al bodyoids que carece de estas capacidades.
Pero si como otros defienden el estatuto ontológico debe reconocerse desde el momento de la concepción, al margen de otras razones, la obtención de embriones a los que se impide desarrollar los órganos para esas capacidades no mermaría su reconocimiento como individuos humanos. - Si se niega el reconocimiento del estatuto humano en estos casos, se hace difícil atribuirlo a seres humanos anencefálicos, o que han perdido completamente el uso de la razón.
- El cuerpo humano que se presenta (el bodyoids) no es un objeto. No es una cosa. Sólo puede considerarse como dador de órganos si estamos ante un ser vivo cuyos órganos son injertados en otros ser vivo. Si ese ser vivo no es un ser humano, pero tampoco es una cosa ( no es un robot) qué es?
- Riesgo de desvaloración humana: Algunos autores advierten que la creación de bodyoides puede llegar a disminuir el valor conferido a las personas reales que, por enfermedad o discapacidad, carecen de conciencia o capacidades cognitivas, o trivializar la dignidad humana por la posibilidad de “fabricar cuerpos” por demanda.
- Desde el punto de vista antropológico se hace difícil entender que pueda haber un cuerpo humano que no sea un ser humano, independientemente de las capacidades que tenga en un momento determinado. Esta visión supone en la contemplación de los seres humanos un dualismo cuerpo-espíritu radical que es muy difícil de aceptar.
IVG: La tecnología que convierte piel en Óvulos
Científicos de OHSU desarrollaron una técnica pionera, llamada «mitomeiosis» o gametogénesis in vitro (IVG), que logra transformar células de la piel (fibroblastos) en células funcionales parecidas a óvulos.
- Potencial de la IVG: Este avance, que requiere la reprogramación de células de la piel en un estado más «juvenil», ofrece esperanza a millones de personas con infertilidad. Podría beneficiar a mujeres mayores al sortear el declive de las reservas de óvulos, a supervivientes de cáncer que quedaron infértiles por quimioterapia, e incluso a parejas del mismo sexo para tener hijos genéticamente relacionados con ambos.
- Limitaciones Científicas: El éxito es, por ahora, «muy bajo». De 82 células huevo creadas en laboratorio, menos del 10% se desarrollaron a estructuras embrionarias tempranas, y ninguna progresó más allá de la etapa inicial. Las anomalías cromosómicas siguen siendo un «enorme obstáculo».
Como en el caso anterior estamos ante el desarrollo de unas técnicas complejas que con un objetivo discutiblemente loable, producen, destruyen, y manipulan embriones de seres humanos que son considerados como instrumentos útiles para la consecución de esos objetivos.
Hay una fascinación por el desarrollo tecnológico que es muy humana y que impulsa a no conformarse con el estado de las cosas y plantearse nuevos retos, también en lo que se refiere a la biología y a la medicina. A la libertad del hombre corresponde la elección de los objetivos a los que apunta ese impulso. Pero la libertad tiene que decir sobre el bien que desea conseguir y los medios que elige para alcanzarlo, teniendo en cuenta que no todos los bienes poseen idéntico valor. Hay bienes que favorecen el desarrollo de todos y cada uno de los seres humanos. No es una cuestión de cantidad pues hacer positiva y directamente un daño a un sólo ser humano descalifica cualquier éxito que se pretenda alcanzar.
En consecuencia, sería conveniente fijar la mirada en el valor ético de lo que se hace y no soslayar lo ético por lo técnico.
La obtención de organoides
Una línea de investigación semejante a las anteriores pero que va en una dirección distinta es la obtención de organoides. Los organoides son estructuras tridimensionales en miniatura que imitan órganos humanos (como un «miniintestino» funcional, que fue su primer logro en 2007) y se cultivan a partir de células madre.
El doctor Hans Clevers ha sido galardonado con el Abarca Prize (en su quinta edición, 2025) por su contribución pionera a la biología de células madre y la tecnología de organoides .El Dr. Clevers es reconocido mundialmente por su papel pionero en el desarrollo de la tecnología de organoides.
Esta tecnología es una herramienta fundamental en la medicina personalizada y la biomedicina contemporánea, Los modelos desarrollados por Clevers han sido usados en estudios sobre cáncer y en la búsqueda de terapias personalizadas para enfermedades como la fibrosis química. Este enfoque facilita probar fármacos y comprender mejor la biología y desarrollo de órganos humanos en el laboratorio, alejándose de la experimentación animal directa.
Además de estos avances, tenemos experimentos con organoides de vasos sanguíneos, hígados artificiales, corazones empleando técnicas 3D y córneas bioartificiales, todos dirigidos a investigar enfermedades, probar terapias y avanzar en medicina regenerativa o trasplante.
Pero también existen investigaciones importantes en las que se han producido organoides utilizando células madre embrionarias humanas . Por ejemplo, equipos de científicos en Cincinnati, Ohio, han logrado desarrollar organoides de estómago muy complejos a partir de células madre embrionarias. Estos organoides reproducen la arquitectura y funcionalidad del tejido gástrico y se emplean tanto para investigar enfermedades digestivas como para probar fármacos y terapias regenerativas.
El origen de las células madre plantea un problema ético de importancia. Cuando se usan células madre embrionarias siempre se obtienen mediante la destrucción de embriones. La destrucción de embriones no es admisible éticamente aunque se haga con un fin loable.
Por ello, aunque la técnica es viable y se demuestra experimentalmente en laboratorios punteros, el tipo de células del que se parte está siendo progresivamente remplazado por el uso de células madre pluripotentes inducidas (iPSCs) y células madre adultas, que no plantean el mismo tipo de objeciones y permiten avanzar sin conflictos éticos graves.






