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2 comments on «Fecundación in Vitro y respeto a la dignidad de la persona humana»

  1. Eiztarigorri dice:

    Vamos a ver. El tema me interesa, pero hay cosas que no están claras. Decía Jaime Balmes que cuando un argumento es capaz de defender satisfactoriamente dos posturas antagónicas, aunque parezca lógico, estamos ante un sofisma. Derecho, lo que se dice derecho, nadie tiene derecho a nada. Vivimos por la gracia de Dios. Los “derechos humanos” son un constructo filosófico del siglo XVIII. Dicho lo cual, para saber si un argumento es válido, o no, debemos de ser capaces que ponerlo a prueba en toda circunstancia para ver si tiene carácter universal, o no. Tenemos tanto derecho, o tanta falta de derecho, a tener un hijo como a tener las dos piernas sanas o los dos ojos en la cara. Cuando falla una pierna y se implanta una prótesis ¿estamos exigiendo el derecho a la fabricación de una pierna? Cuando usamos lentes ¿estamos exigiendo el derecho a la fabricación de una vista? El ser humano es el resultado de la unión de un óvulo y un espermatozoide y su dignidad empieza, a partir del momento de su concepción, no antes. Porque si empieza antes, estamos ante una filosofía preformacionista. Filosofía que tenía su razón de ser cuando de forma analógica se interpretaba que la mujer era tierra y el esperma era la semilla. Pero esto no es así. En cuanto a las palabras, al sostener que el hijo resultado de un acto conyugal es el resultado de un acto de amor y que que el que lo es por medio de la fecundación in vitro es resultado de un acto de voluntad, es muy parecido a sostener que quienes viven porque sus familiares por medio de la quimioterapia consiguen que sus parientes no mueran de cáncer, consiguen que vivan por medio de un acto de voluntad y no de amor, si dejasen que muriesen por el curso natural de las cosas. No dudo que el magisterio diga eso, pero, como argumento, me parece flojo, por no decir otra cosa.

    1. fjramiro dice:

      Evidentemente no puede tener dignidad lo que todavía no existe. Pero entendemos que cuando la concepción es consecuencia de un acto que expresa en su materialidad el amor entre dos persona, el fruto de ese acto llega como consecuencia de un acto de amor. Por el contrario cuando la fecundación se lleva a cabo técnicamente se produce un dominio sobre el efecto de ese acto, que se manifiesta en la práctica con la manipulación y destrucción de embriones

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